NTFS es, como la mayoría bien sabéis, el tipo de sistema de ficheros más habitual en los productos de Microsoft Windows. Es fácil encontrar incluso discos duros externos en este sistema de ficheros ya que soslaya la limitación de FAT, también producto suyo, con el tamaño de los ficheros a 2 GB.

Mucha gente es muy optimista respecto a la política de usar cada vez más el opensource de Microsoft. Sin embargo, no parece haber movimientos para liberar este sistema de ficheros, por lo que sea., Así que para muchos usuarios que diariamente tienen que usar máquinas en las que alguna encarnación de Windows coexiste con su sistema Linux, es frecuente el encontrar algunos problemas, o al menos afrontar muchas dudas respecto a su uso.

A algunos clientes a los que he instalado máquinas Linux conviviendo con su Windows les he hecho propuestas para usar NTFS. En este sentido, la necesidad de adaptación de los usuarios a corto plazo vence al sentido común.
El mejor consejo es: NO UTILICES NTFS. NO UTILICES WINDOWS. YA.

Si no puedes minimizar el uso de Windows y necesitas usar su sistema de ficheros, entonces su uso no es tan complejo como te cuentan. A veces puedes soslayar esta cuestión con el uso de sistemas de ficheros en nube. No tienes que recurrir a Google y a Microsoft, aunque podrías. Puedes usar Nextcloud y, si bien lo mejor es tener tu propio servidor, también puedes contratar soportes (con ofertas gratuitas) a empresas externas.

Si tienes que usar NTFS, lo primero que tientes que tener presente es que el driver de Linux ntfs-3g utilizado para escribir en esas particiones no soporta permisos de ficheros. Naturalmente las implicaciones respecto a privacidad y seguridad son muchas incluyendo las esperables.

Otra consideración importante es que si estás usando NTFS es porque tienes un Windows instalado y que usas de cuando en cuando. Recuerda, la idea es no usar Windows (no sólo por esto). Hay muchas pequeñas implicaciones en este simple hecho. La que más nos atañe es a la forma de abrir y cerrar el sistema de ficheros de turno.

Cuando arrancas Windows, una de las cosas que hace es abrir cada sistema de ficheros para poder acceder a él. Si tienes una sola partición, será c: en su nomenclatura y se corresponderá a la partición que sea (p. ej. /dev/sda2). Si tienes dos particiones, abrirá las dos (digamos c: y d:, aunque a ésta le pongas la etiqueta DATOS). Y así con los sistemas de ficheros que necesites para usar el sistema.

Un pendrive, p.ej., no forma parte del sistema, así que sólo lo utilizas cuando lo enchufas. Generalmente se montan automáticamente al ser enchufados en el conector USB y para desmontarlos debes utilizar una función llamada "retirar". Montar es, igual que en Linux, abrirlo y asignarle un punto de acceso desde el sistema de ficheros del sistema, y "retirar" es desmontarlos: cerrarlo y eliminar el punto de acceso. Sí, lo estás entendiendo bien: puedes considerar que una partición con un sistema de ficheros en ella es un fichero (en Linux es literal).

Windows 8 y Windows 10 incorporan un sistema de arranque que hace una hibernación parcial en disco y usa la BIOS/UEFI para ser capaz de arrancar desde ahí. El problema para el usuario de Linux es que esta hibernación es literal: el sistema de ficheros NTFS no ha sido cerrado, así que no se puede acceder directamente a él. Si bien puedes usar herramientas como ntfsfix para solventar esto, la verdad es que no es práctico ni recomendable hacer esto cada vez. Para solventarlo, basta con configurar Windows para que no hice este sistema de arranque y cuando se cierre el sistema se cierre realmente.

Otro problema relativamente habitual es común al uso de otros tipos de sistemas de ficheros. Los sistemas gráficos suelen utilizar sólo parte de la configuración regional (idioma, idioma de teclado, etc.) con lo que puede que la configuración básica del sistema esté en inglés. openSUSE, por defecto configura al usuario administrador en inglés (salvo la hora y el teclado). A la mayoría de usuarios esto le es transparente, pero puede ocurrir que cuando se monta un sistema de ficheros nuevo, éste sea montado con la configuración de root y, en algunos casos, eso puede implicar que el juego de caracteres utilizado sea ASCII en lugar de UTF. La resolución de este problema es sencilla, basta con añadir la opción en el fichero /etc/fstab para que se monte con ese juego de caracteres.